Estudiar de Noche o de Mañana: ¡Descubrí tu Cronotipo y Potenciá tu Rendimiento!

·

·

¿Te pasó de quedarte leyendo hasta las 3 de la mañana y sentir que al día siguiente no te acordás de nada? ¿O sos de los que intentan levantarse al alba para resumir, pero te pasás dos horas mirando la nada porque tu cerebro no arranca? Sentir que estudiás mucho pero rendís poco es una frustración común en el ingreso, pero tranquilo: el problema no sos vos, es tu reloj biológico.

Entender cómo funciona tu cuerpo es tan importante como entender Física o Biología. ¡Aprovechá este conocimiento para dejar de luchar contra tu naturaleza y empezar a estudiar con estrategia!

Tu Reloj Interno: No Todos Funcionamos Igual

Todos tenemos un ritmo circadiano, que es básicamente el ciclo natural de cambios físicos, mentales y conductuales que experimenta nuestro cuerpo en un ciclo de 24 horas. Esto define cuándo tenés picos de energía y cuándo necesitás descansar. No es capricho, es biología pura.

Identificar tu ritmo te permite:

  • Optimizar tu concentración: Ubicar las materias más “pesadas” (como Física o Química) en tus momentos de mayor lucidez.
  • Reducir la frustración: Dejar de castigarte por no rendir en horarios que no son naturales para vos.
  • Cuidar tu salud mental: Evitar el “burnout” o agotamiento por forzar la máquina sin descanso.

¿Sos Búho o Alondra? Identificá tu Perfil

En el mundo del estudio, generalmente nos dividimos en dos grandes grupos. Saber cuál sos es clave para armar tu agenda de ingreso:

  • Las Alondras (Matutinos): Si te despertás sin alarma, tenés mucha energía apenas sale el sol y sentís que tu cerebro está “fresco” a la mañana, este es tu grupo. Para vos, estudiar a la tarde-noche es perder tiempo porque la batería ya se agotó.
  • Los Búhos (Vespertinos): Si te cuesta horrores arrancar el día, pero a partir de las 6 de la tarde sentís una inyección de energía y creatividad, sos un búho. Vos encontrás paz y concentración en el silencio de la noche.

Estrategias para Adaptar tu Rutina sin Perder Sueño

Ya sabés qué sos. Ahora, ¿cómo lo aplicamos al ingreso sin sacrificar tu descanso? Porque ojo, dormir es cuando tu cerebro fija lo que aprendiste.

  • Si sos Alondra: Hacé los simulacros de examen y estudiá los temas nuevos (como esos ejes complejos de Biología) por la mañana. Dejá las tareas mecánicas, como pasar apuntes o resumir, para la tarde.
  • Si sos Búho: No te obligues a estudiar a las 8 AM si no tenés clases. Usá la mañana para tareas livianas o ejercicio. Tu “prime time” es la tarde-noche, pero ponete un límite (ej: 1 AM) para asegurar 7 horas de sueño.
  • Respetá el sueño: Sea cual sea tu cronotipo, el sueño no es negociable. Estudiar de largo sin dormir es contraproducente para la memoria.

Recordá que la vocación y el ingreso no son una carrera de velocidad, sino de resistencia e inteligencia. Organizarte según tu biología es el primer paso para estudiar mejor, no más.

En Apoyo Total Universitario sabemos que cada estudiante es un mundo. No solo te enseñamos las materias, te ayudamos a descubrir tu método ideal para que el ingreso sea una etapa de crecimiento y no de sufrimiento. ¿Querés armar una estrategia de estudio a tu medida con expertos que te entiendan? ¡Contactanos hoy y empecemos a construir tu futuro juntos!